November 07, 2007

Elogio al español, (notas para)

(Tomando el formato de Emilio, que me contagió las ganas de elogiar)

Es una cosa típica, después de que algún entusiasmado cuenta que se ha metido a aprender un nuevo idioma, que la sintaxis del francés es compleja por esto y aquéllo, o del verano que pasó aprendiendo una lengua extranjera en otro país, que la charla termine, tarde o temprano, con un comentario triunfal (como si no se necesitara indagar más sobre el asunto) sobre la inigualable belleza del español. Desde que tengo memoria, esta secuencia prefabricada me hace sentir algo parecido al enojo; no sólo porque el comentario victorioso generalmente venía del típico nacionalista-de-bolsillo, que "defiende" a México y a "la patria" a la menor provoación (como si el mundo, con sus idiomas, estuviera en contra de ella), sino también porque daba la impresión de que los idiomas competían entre sí y había que tomar partido. Yo, que he saltado del francés al alemán y del alemán al italiano con igual entusiasmo, no podía hablar de los descubrimientos de la lengua en turno porque me sentía de cierto modo obligada a emitir también un elogio breve (y muy probablemente vacío) de mi propio idioma.

Pero lo cierto es que, fuera de ese contexto pseduopatriótico, el español me gusta, y mucho, y que desde hace unas semanas he sentido ganas de hacerle un elogio genuino: una pequeña lista de las razones por las cuales me gusta haber nacido en español, pensar en español: hablar, sentir y observar en español.

- Me gusta que, cuando leo para mi misma y no leo en voz alta ni baja, sino en un murmullo sin entonación ni armonía, la palabras van agarrando poco a poco vuelo y cadencia, como si solitas supieran su función en un texto. El español tiene algo muy bonito, y que quizás sea propio de todas las lenguas romances, que es que las palabras se van juntando unas con otras aunque uno no quiera, y que hacen que en vez de que en mis murmullos las palabras malentonadas vayan cayendo por sí mismas, se unan a la siguiente sin el menor esfuerzo y de la manera más natural: "Pero JoséArcadioBuendía nocreía enaqueltiempoenlahonradezde los gitanos, asíque cambió sumuloyuna partida de chivos porlosdoslin-gotes iman-tados".

- Por palabras como fugitivo, angustia, transparente, instante, infinito, esdrújula, vértigo, imaginar, silencio, olvido.

-
Porque era fácil hacer rimar canción con salón-camión-montón-charol-soñó, etc., etc., etc.

-Porque también es fácil aprender francés, italiano o portugués.

- Quizás un poco infantil, pero que desde niña me causaba cierta emoción, era pensar el español en términos geográficos: no sólo se hablaba en mi país, sino que el español acaparaba casi todo el continente americano, una parte de Europa y otro poquito de Asia. Era un poco como jugar a ser poderosa, como encontrar una dimensión inexplorada del poder de nuestra lengua: el húngaro, el rumano y el croata nadie los conocía; el chino y el japonés eran demasiado complicados; el italiano tenía su encanto pero nadie lo hablaba fuera de Italia, y el inglés y el francés podían ser importantes, pero de ningún modo pemitían imaginar un mapa lleno de gente que los tuviera como lengua materna. En cambio el español (y era como ser el Número Uno en algo) no era sólo conocido en todo el mundo, sino que cubría de rojo casi la mitad de los mapamundis: me gustaba imaginar que íbamos ganando.

- No hay necesidad de decir más: por Borges, por Vasconcelos, por Octavio Paz. Y también por Novo, por Unamuno, por Baroja, por García Márquez, por Cortázar, Villaurrutia y tantos otros.

- Por Cervantes y El Quijote, que fue la primera novela en el mundo, aunque nunca la haya leído entera.

-Porque la lengua se mueve mucho y baila hasta al paladar, a diferencia del inglés, que rara vez nos deja levantarla o quitarla de en medio de la boca.

- Por versos como:

pasa volando un pájaro
como si fuera natural
vivir

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo.

Yo tuve, en tierra adentro, una novia muy pobre:
ojos inusitados de sulfato de cobre.

Sólo una cosa no hay. Es el olvido.

Y, aunque sea cursi y trillado:
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

Y me gusta poderlo compartir, saber que hay tantos como yo que se estremecen y se llenan de calor ante una combinación de palabras nueva y afortunada.

10 comments:

Emma Zunz said...

Quiero decir algo... agregar un elogío, aportar un verso, de esos estremecedores, nombrar a otro autor hispanoparlante que me haya marcado, pero pienso en tantos y no sé que decir. Me dejaste sin palabras, en parte porque estoy totalmente de acuerdo contigo, pero no quiero sonar como una patriota vacía.

Sólo quiero decir esto: podrías haber estudiado Estudios Latinoamericanos(jajaja!), talvez, por que ya me salió lo "nuestroamericana" me caló tan hondo tu elogio.

En fin, prometo volver con ese verso, cuando sobresalga de entre los otros muchos que tengo en la mente.

Emilio said...

Me ha gustado mucho este post, y ya comentaré un par de cosas que me gustan del español. Por el momento te digo que me ha hecho mucha gracia aquello del mapamundi: revela que hay en ti una pequeña imperialista escondida, o no tanto. Me hiciste recordar al protagnista de Heart of Darkness quien, al explicar sus ansia de viaje y conquista, se refiera a las zonas negras del mapa de Africa, aquéllas que no habían sido aún cubiertas por el rojo del imperio británico o el azul de los franceses. Me gusta pensar que los mapas ejercen aún una fascinación similar a la de hace un siglo...
A mí también me gusta el español. Me gusta tanto que -con el ánimo de hacer listas, género blogger por excelencia- propongo algunas palabras que hay que desterrar del diccionario para siempre. Pienso en dos, para empezar:
-Queda prohibido decir sabroso/a para referirse a la comida o las mujeres. "¡Qué sabrosas quesadillas!": Prohibido.
-Queda también prohibido utilizar suave para referirse a una fiesta, viaje... todo aquello que no remita al tacto. "¿Qué tal estuvo el viaje?, Uy, bien suave": Es horrible, queda prohibido también.

Sara said...

sabrrrosoooo no está tan mal jaja,
pero suave es imperdonable.

Y es cierto, los mapas siguen ejerciendo una gran fascinación. Aunque nunca los jugué, creo que hay muchísimos juegos de computadora de mapas, imperios y conquistas, y se veían re-divertidos.

Sandro said...

Muy buen post, me dejó pensando entre otras cosas en que nunca había reparado en lo bonita que es la palarba "esdrújula", tienes toda la razón.

Sobre lo de "suave" creo que es algo más generacional, como que era hace unas décadas el equivalente al "chido" que tanto utilizamos hoy en día, y que por cierto, a pesar de decirla tanto, me parece una palabra espantosa.

Por último, creo que algunas canciones en español pueden entrar en este elogio a nuestro idioma, algunas de Soda, de Fobia, de los Fabulosos, o por ejemplo "El baile y el salón" de Café Tacuba, que estoy escuchando en estos momentos.

Xavier said...

Buenísimo tu post, es grato que haya tantos defensores del idioma. Veo que te gusta Borges, y recuerdo algún texto de Vargas Llosa en el cual elogiaba la claridad con la que escribe Borges. Su argumento era que por naturaleza, el escritor en castellano gusta de los rodeos y la descripción exhaustiva de las situaciones. Le reconocía a Borges la capacidad de ser más directo, sin sacrificar contenido, al estilo de los grandes literatos anglosajones, agregándole las temáticas tan particulares y un poco salidas de lo "normal" en la literatura latinoamericana. Tal vez el "problema" sea que el que escribe en español está buscando esa cadencia de la que hablas, incomprensible para los que no han sido expuestos al lenguaje, lo que causa que se utilicen más palabras de las necesarias, con resultados increíbles en ocasiones. En fin, demasiadas cosas buenas que decir. Gracias por un recordatorio de lo que, al ser sutilmente obvio para nosotros, se nos olvida elogiar.
Saludos!

PD. al comentario de Emilio, de el mal uso de algunas palabras: "Sobres!!" y "Cámara" para estar de acuerdo en algo, me dan escalofrío...

PPD. Lapislázuli. Hablando de como se junta la lengua con el paladar...

Emilio said...

A mí "cámara" me encanta. Es muy ambigua -en realidad tiene varios significados muy distintos- y se presta a numerosos equívocos. Si tu novia, por ejemplo, te dice 'Ayer me encontré con mi antiguo novio y me sentí un poco rara...' Uno puede responder, con mirada y tono de desconcierto: 'Cámara' Ninguno de los dos sabrá que quiso decir aquello y tal vez sea mejor así.

José María said...

...de español a gachupín hay un abismo sin fin...

Me gusta el refrán
pues me da un poco de celos
que un idioma tan global
tenga un nombre de europeo

Ya en prosa, no se ustedes pero yo he pensado mucho en el nombre del idioma. Inclusive pensé que el nombre "español" no hacia justicia a que en tantos lugares se le use como lengua materna. De hecho, pensé que si el idioma español era tan importante en el mundo, por ejemplo como uno de los seis idiomas oficiales de la ONU, era más bien por los latinoamericanos.

Obviamente no me tomó mucho reflexionar sobre el valor que ese nombre debe tener para un mexicano, un chileno o un filipino: el recuerdo de su historia.

Por lo menos a mí, "Español" me recuerda la historia de guerras, civilizaciones encontradas, diálogo y transformación propias de la historia de los grupos humanos. Renace en mí la visión romántica de los guerreros que se encuentran sin conocerse en absoluto, españoles y mesoamericanos, cruzados y sarracenos, hunos y hanes o cualquier otro "encuentro de civilizaciones". Aunque son episodios que, puestos de esta manera, no son historicamente precisos, pero en fin...Me encantó tu post sarita!!

Sara said...

Sandro: tienes razón, hay muchísimas letras de canciones que definitivamente hacen al español más afortunado. Se me ocurren varias de Serrat o Zitarrosa, y por qué no, de los Fabulosos también.

Xavier: claro!!! el formalismo del español puede llegar a desesperar (y añguna vez leí, esta vez de Cortázar en vez de Vargas Llosa, un elogio hacia Borges en el mismo sentido: su limpieza, su precisión, su economía al escribir) pero también tiene un encanto muy bonito. Decir por ejemplo "más-sin-embargo" y todas esas expresiones ya hechas tiene su chiste, así sea más sociológico que literario.

Emilio: comparto el gusto por "cámara", pero no la digo mucho. Como que siempre se me hizo una expresión muy relax-cool y por eso siento que no me queda... jaja

José María: claro que la palabra español tiene mucho de imperialista, aunque no hay otra opción; "castellano" también lo tiene y además suena rebuscado y raro. Pero sí: si el español es uno de los idiomas más importantes es por latinoamérica, y sería cuestión de encontrar un nuevo nombre, lo cual podría resultar divertido.

un mec quelconque said...

Ya van un par de ataques contra mi apodo del blogger, y me siento un poco indigno de comentar en este elogio que tanto me gustó. Obviamente, me aguanto la vergüenza.

178% de acuerdo con suave. Sabroso es muy cacofónico en sus usos incorrectos, pero me divierte. Cámara de plano puaj!
Chévere, por otro lado, me gusta mucho. Lástima que en México no lo usemos tanto.

Quiero también agregar que el español es hermoso escrito, visualmente es mucho mejor que cualquier otro idioma que conozca: los eslavos se ven interesantes, los orientales exóticos, los germánicos complicados, otros romances se ven bien... pero el español, se ve HERMOSO, con carácter. Sin ese exceso de acentos del francés ni la simpleza del inglés.

Emilio said...

"Nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz."

Un diálogo que podría escucharse en cualquier calle: '¿Y está chida la chava?' 'Uy sí, chaparrita cuerpo de uva.'